Escuché ayer a Alberto Recarte en Es Radio en el programa Recarte Responde.
La verdad es que da gusto oír a Alberto Recarte. Habla como si estuviese en posesión de la verdad y por su boca saliesen verdades absolutas.

Por desgracia, Alberto, al igual muchos de los economistas más conocidos españoles, proponen modelos y políticas dictados por la ideología más que por un análisis riguroso. La efectividad de muchas de sus propuestas ya ha sido contrastada en Estados Unidos, que va 20 años por delante de España, y se ha demostrado que los resultados son altamente indeseables, desde el punto de vista de la mayoría de la población.

Las propuestas que lanzo a continuación completamente diferentes, más bien opuestas a las de Recarte tienen el mismo rigor científico que las de Recarte.

Los ideólogos y los políticos europeos en el poder, todos ellos neo liberales, están aprovechando la crisis para ir desmantelando el estado de bienestar y en general para hacer redistribución desde las rentas más bajas hacia las más altas.

Quizás la pregunta más interesante a la que respondió Recarte fue la de que medidas económicas implementaría Vd. de forma inmediata si estuviese en su mano.

La respuesta fue
• Sanear el sistema financiero
• Reforma del mercado laboral: un solo contrato indefinido con despido barato y libertad de negociación a nivel de empresa
• Reforma del sistema impositivo: Rebaja del Impuesto de Sociedades, reducción de las cotizaciones sociales y subida del IVA para compensar la pérdida de recaudación de las otras rebajas.

La reforma del mercado de trabajo. Las famosas reformas estructurales.

La reforma ideal del mercado de trabajo consiste en aproximar lo más posible (en función de lo que trague la sociedad) la organización de este mercado a lo que existe en Estados Unidos que se considera el ideal. En Estados Unidos, en general, la contratación y el despido son totalmente libres, sin costo y a voluntad del empresario, el despedido no tiene derecho a ninguna compensación. El salario y las condiciones de trabajo son totalmente libres a negociar entre empresa y trabajador, excepto donde existen sindicatos que cada vez son menos.

Se nos vende a menudo que hay que hacer las “reformas estructurales” para que la economía empiece a crecer y a crear empleo. Como si las “reformas estructurales” fuesen a crear empleo y en ausencia de ellas no se creará empleo.

La realidad es que un mercado de trabajo totalmente flexible ha llevado en los Estados Unidos a que el paro se haya duplicado desde el comienzo de la crisis en el 2008 y no se ven perspectivas de que la situación mejore en bastantes años. Esta organización del mercado de trabajo ha ayudado a que los salarios reales estén estancados desde hace muchos años a pesar del enorme crecimiento de la productividad en los Estados Unidos.

Lo que pretenden nuestros ideólogos es que se liberalice el mercado de trabajo y que los salarios bajen. Si eso se consigue, se ha conseguido el objetivo principal, si no se crea empleo, eso no importa.

Si se le dijese a la población que después de las reformas estructurales, quizás dentro de 10 años de rebajas de salarios y depresión a lo mejor tengamos crecimiento y bienestar, pero que es igual de probable que esto no pase, la población diría que no. Si además se le explicase que hay alternativas más poderosas para el problema del paro sin tener que bajar salarios la elección de la población sería clara. Como siempre se oculta a la población las alternativas que existen.

La Reforma Fiscal

Rebaja de cotizaciones sociales, rebaja del impuesto de sociedades y subida del IVA, un impuesto indirecto sumamente regresivo, para compensar las rebajas de las cotizaciones y del impuesto de sociedades.

Las cotizaciones sociales forman parte de la retribución del trabajador, también la parte de la empresa y el rebajar las cotizaciones es una forma solapada de rebajar los salarios.

Hay que decir también que según datos publicados por el Banco de España las cotizaciones sociales representan aproximadamente el 2.8% del precio de venta en las empresas industriales en España y este porcentaje es similar o está por debajo de los de Francia y Alemania.

La rebaja de cotizaciones se alinea con la historia que se nos está vendiendo de que los bajos salarios prevalentes en España tienen que bajar aún más para ganar competividad. Una manera eficaz de conseguir este objetivo es que la negociación se haga a nivel empresa o individual.
Aquí también, el objetivo principal es que el salario baje, si esta bajada genera o no empleo es lo de menos.

Si de verdad hay que mejorar la competitividad internacional de la economía española, la forma de hacerlo es salir del Euro, que como Recarte reconoce fue un error, y devaluar de forma sustancial. Una devaluación no empobrece a la población en la medida lo hacen las rebajas de salarios y los incrementos de impuestos indirectos. Una devaluación reparte el coste del ajuste entre trabajadores, grandes empresas y grandes fortunas de forma mucho más equitativa. Es totalmente injusto, en el contexto europeo, el que se nos fuerce por Europa y se acepte por nuestros políticos el que los salarios tienen que bajar. Habiendo otras alternativas, es inaceptable el preferir una solución que pase por rebajar salarios.

Hay que decir también que el rebajar salarios no significa que vayamos a ser más competitivos y menos que esto vaya a pasar de forma rápida. El coste salarial es solamente el 12% del precio de venta en las empresas industriales, según el Banco de España, y está por debajo del porcentaje de Francia y Alemania.

Hay que enfatizar que el coste real unitario de trabajo en España ha caído desde el año 2000 al 2010 y ha caído bastante más que en Alemania, mientras que ha crecido en Francia, Inglaterra e Italia. En total contradicción con lo que se nos vende diariamente por la prensa, incluida Libertad Digital, los salarios españoles se han comportado con enorme moderación.
El milagro alemán no ha sido debido a la moderación salarial, que ha sido menor que en España. Hay que pensar que el milagro alemán se ha debido a operar durante 10 años con una moneda, el Euro, fuertemente devaluada frente al valor que un Marco independiente habría tenido. Los problemas de España han sido causados por vivir con una valuta, el Euro, fuertemente sobrevaluada. Esta sobrevaluación de nuestra moneda que persistirá mientras estemos en el Euro es quizás el principal factor causante del paro persistente en España.

La rebaja del impuesto de sociedades.

No debe pensarse que ese dinero extra va a generar empleo en España. Hay que pensar que ese dinero puede ir a las bolsas internacionales o a invertirse en China u otros países más interesantes que España. Lo que lastra la inversión en España no es tanto la falta de ahorro como la falta de oportunidades de inversión.

La subida del IVA

El IVA se subió en Julio del año 2010 casi un 10%. De enero a septiembre del 2011 la recaudación del IVA por operaciones interiores, sin contar las importaciones que han crecido ligeramente, ha sido 400 millones más baja que el año 2010, un 1,9% menos. En las condiciones actuales el subir el IVA ayudará poco.

Una reforma fiscal más justa para un mayor crecimiento

Al hablar de reforma fiscal hay que tener en cuenta dos hechos claros
• La presión fiscal en España, que incluye cotizaciones sociales, es casi 10 puntos de PIB más baja que en Francia y casi 18 puntos de PIB más baja que los países nórdicos. A diferencia de lo que dicen las doctrinas neoliberales impuestos altos no es sinónimo de pobreza o de bajo crecimiento.
• La distribución de la renta y de la riqueza en España es bastante más desigual que en las grandes economías europeas, Francia y Alemania.

Una reforma fiscal que podría ayudar a corregir parte de esos problemas y a generar una recaudación muy importante debería ir por los siguientes caminos.

• Hacer que el sistema financiero pague IVA al igual que el resto de los servicios. Según datos de Contabilidad Nacional un 19% sobre el valor añadido generado por el sistema financiero podría significar de 8 a 9.000 millones.
• Recuperar para el Estado el impuesto sobre sucesiones e implantar un impuesto al estilo americano. Una excepción del 100% para 1 millón de patrimonio y a partir de ahí una tasa del 35%. El haber suprimido el impuesto de sucesiones llevará de forma acelerada a profundizar en la desigualdad de la distribución de la renta en España que como hemos dicho ya es sumamente desigual.
• Hacer que las rentas del capital, las mal llamadas rentas del ahorro, paguen igual que las rentas del trabajo. Es inicuo que las rentas superiores a los 600.000 Euro paguen solamente un 26% por IRPF.
• Suprimir las SICAV. Esta entelequia permite que las grandes fortunas acumulen riqueza durante la vida de su dueño sin pagar impuestos y al final de la vida de este, esta riqueza pase a los herederos sin pagar impuestos dado que ha dejado de existir a efectos prácticos el impuesto de sucesiones.

Esta reforma sería mucho más efectiva para generar empleo que la reforma preconizada por los neoliberales con Alberto a la cabeza como difundidor privilegiado de estas ideas.
En efecto, las rentas más altas son las que más ahorran. El detraer recursos de estas rentas para repartir entre las rentas más bajas haría que el consumo privado en vez de retraerlo como hace un incremento del IVA.

El Euro

La reforma más efectiva para que España empiece a salir del marasmo en que estamos metidos desde hace 4 años y que proseguirá nos sabemos hasta cuando de seguir como vamos, es la salida del Euro de forma ordenada. La entrada en el Euro fue la última de las malas negociaciones que España y sus políticos han hecho en todo lo que a Europa se refiere. No cometamos el error de amarrarnos aún más a algo que nos está empobreciendo cada vez más.